No hay manera de que las personas transmitamos información pura, porque ella está allá, afuera de nosotros. Cuando percibimos el mundo, cuando lo ponemos en palabras, contamos siempre lo que nos sucede, lo que sucede para nosotros, desde nuestra situación y nuestro interés. No hay otra manera de hacerlo. Es más, si yo amplío mi mirada a los intereses de otros y los vuelvo míos no estoy siendo más objetivo por preocuparme por los demás y no solo por mí. Y no hay por qué pensar que está mejor ser objetivo, como si la falta de compromiso estuviera mejor, yo puedo decidir que el país o el mundo en el que vivo me interesa con todos los que viven en él y no solo alrededor de mis 2 metros cuadrados. Si me desintereso de lo que le pasa al resto, también ejerzo mi subjetividad, también tomo una posición sobre la realidad.
A veces imaginamos la comunicación como una especie de trayecto de cierta realidad que está en las cabezas (un conocimiento, unas ideas) que vía las palabras, como si estas fueran una cinta transportadora, llegan al (otro) mundo, el de afuera de nosotros, a los otros. Así, limpiamente, como en una cinta de montaje. Pero parece que alguien mete mano en el camino y todo se distorsiona: la comunicación parece no haber perdido cierto componente artesanal, que hace que siempre queden marcas de su producción, no pasa como con los chips de las computadoras o de los celulares, tan lisitos y confiables.
La palabra "significado" es el participio del verbo "significar", es decir, habla de aquello que "ha sido significado", el producto de una acción. No es un elemento natural sino algo que alguien tiene que hacer sobre lo real. Eso es lo que "hacemos" cuando hablamos, sobre lo que experimentamos, vivimos, creamos un significado. De ahí el eslogan de América "el significado de la información". Nunca transmitimos una información sin producir un significado sobre ella (desde cuando contamos algo que nos pasó hasta cuando elaboramos una idea sobre lo que estudiamos), nadie se toma ese trabajo (el de hablar para otros, ganar su atención, elaborar una escritura) para nada, sin interés, sin "sentido".
Les envío un par de notas periodísticas para ilustrar este asunto. Ambas tratan sobre la próxima anulación del secreto financiero en Uruguay. Importa que sepamos que hay algunos lugares en el mundo en el que pueden hacerse grandes negocios financieros (en bancos) sin que el Estado pueda/tenga que pedir a las empresas información sobre esos movimientos de dinero: la legislación de esos países protege esa información (y así logran que entre dinero al país), ideal para que allí vaya a parar el dinero que se evade de los impuestos en otros países, la guita del narcotráfico, entre otras lindezas. Diríamos que esos países son, al comercio internacional, como la alfombra debajo de la cual se esconde la mugre y hace que alguna gente que aparece como modelos en las tapas de las revistas no tenga manchado el traje ni el vestido.
a) observaciones sobre los títulos
b) ¿qué diferencia hay en la información que brinda la nota más allá del título?
c) ¿se repite en el texto de Ámbito Financiero la posición de "alarma" que anuncia el título?, ¿por qué?
Y si leyeron o escucharon algo en estos días que muestre esto que estamos tratando de pensar entre todos, compártanlo acá o llévenlo a la próxima clase.
Ámbito financiero "Alarma: Uruguay propone levantar el secreto bancario"
http://www.ambito.com/diario/noticia.asp?id=524198
Página/12: "Economía: la apertura uruguaya"
http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-146303-2010-05-25.html