
Después de tanto pensar a quién le podíamos realizar una entrevista, la idea más fuerte que nos invadía era entrevistar a alguna persona vinculada con lo social. A nosotras particularmente nos moviliza aquella gente que sin recompensa alguna realiza actos solidarios, postergando en algunos casos su propia vida. Fue entonces que nos hablaron de la Sra Dora Villar, la que junto a su esposo, tuvo por 8 años un comedor para chicos carenciados en la zona de La Ferrere, el que lamentablemente ya no existe por falta de medios.
Asimismo sabemos de su gran lucha por intentar mantenerlo pero infructuosamente su lucha por el no cierre fue en vano.
Nos contactamos con ella y notamos su buena predisposición para que le realicemos la entrevista, cosa que nos sorprendió gratamente.
- Ante todo queremos agradecerle que se haya prestado para esta entrevista.
No tienen nada que agradecerme, para mi es un gusto.
¿Cómo comenzó la idea de poner un comedor para chicos?
Todo empezó en el garage de nuestra casa. Siempre veíamos con mi esposo a 5 hermanitos de una familia muy humilde sentados en la vereda pidiendo a cuanta persona pasaba. Fue así como un día los invitamos a merendar, lo que luego se hizo una costumbre diaria. Al día siguiente eran los 5 hermanitos más 3 chicos más de la zona y con el paso de los días la cantidad de chicos aumentaba hasta llegar a tener 30 chicos merendando en el garage de mi casa.
Para ubicarnos en el tiempo Dora, ¿en qué año comenzó todo?
(Trata de recordar el mes y dudaba entre uno y otro). Esto comenzó en noviembre del 2000.
¿Sus ingresos les permitían poder ofrecerles la merienda a los chicos cómodamente o significaba un sacrificio?
No, ese no fue un buen año para nosotros. Mi esposo trabajaba en una empresa y a mi hacía poco me habían despedido. Pero siempre tuvimos, desde jóvenes, un proyecto para sacar a los chicos de la calle, si bien no era fácil quisimos empezar con el merendero pero nunca imaginamos la cantidad de chicos que iban a terminar viniendo todas las tardes.
¿Cómo pudieron sostener esos gastos en el tiempo? ¿Llegaron a juntar más chicos?
(Cambia su expresión y nos cuenta que todavía recuerda la cara de alguno de los chicos). Todos los días se incorporaban más chicos pero la capacidad del lugar ya no era suficiente. Fue así como fuimos al Municipio a ver la posibilidad de que ellos pudiesen dar un lugar más grande. Nunca tuvimos respuesta. A esta altura comenzamos a pedir donaciones y conseguimos que un club nos cediera sus instalaciones 3 horas por día. Llegamos a tener aproximadamente 100 chicos por día.
Tenemos entendido que ustedes apuntaban no solo a darles la merienda, sino a que los chicos hicieran actividades, ¿esto es verdad?
Sí, con el tiempo junto a un grupo de vecinos logramos hablar con el presidente de un club para que nos permitiese que al menos 1 hora por día los chicos pudieran hacer una actividad. A lo que nos respondió que sí.
¿Cómo lo organizaron?
Hicimos listados y los agrupamos por edades. Cada grupo tenía actividades 2 veces por semana. De esta forma todos lograban hacer deporte.
¿Qué pasaba con los grupos los días que no les tocaban hacer deporte?
Ese era otro inconveniente porque llegamos a tener chicos de hasta 16 años. Se nos ocurrió con mi esposo enseñarles a sembrar. En La Ferrere hay muchos terrenos deshabitados, entonces logramos contactar a un distribuidor de semillas que fue quien nos hizo una gran donación. (Sonríe) No saben el entusiasmo que tenían esos chicos.
¿Qué cambios notaron en los chicos?
Muchos, (se le llenan los ojos de lágrimas). Recobraron la sonrisa, ellos con sus actitudes nos demostraban que se sentían contenidos y que recibían el amor que les brindábamos, tanto que a mi esposo y a mi nos llegaron a decir "mamá y papá".
¿Cuáles fueron los motivos del cierre de este comedor?
Con mucho dolor estuvimos remando este proyecto durante 8 duros años, donde en el primer año teníamos muchas donaciones, pero con el correr del tiempo cada vez eran menores. El último año fue muy difícil y muy duro, el club nos había retirado el lugar y ya no teníamos donaciones.
Nosotros tenemos dos hijos y la mitad del sueldo de mi esposo la destinábamos al merendero. Ya no dábamos más, nos reunimos con los chicos, hablamos claramente con ellos y todos juntos fuimos a hablar con el Municipio para que de una vez por todas se hicieran cargo y responsables de la función que les corresponde.
¿Qué respuesta tuvieron del Municipio?
Nos prometieron ocuparse del problema, de hecho actualmente los chicos pueden retirar una vianda diaria y tienen una beca para hacer una vez por semana una actividad en algún club.
A los chicos los acomodaron ¿Qué pasó con ustedes?
La verdad que hasta el día de hoy cuando hablamos del tema con mi esposo nos emocionamos mucho. Por suerte a algunos de ellos de vez en cuando los vemos. Pero el dolor más grande es pensar que el amor y la contención que les dábamos todos los días durante 8 años, ya no la tienen más.
Si algún momento tuviesen los medios ¿volverían a intentarlo?
Sí, por supuesto. Lo haríamos con todo nuestro amor.
INTEGRANTES : ROCIO BELEN PORTILLO y FLORENCIA LACARRUBBA.
La verdad me encanto...me hicieron emocionar :)
ResponderEliminarSobran las palabras
Souto
Qué bueno que sus compañeros las lean!!!
ResponderEliminarEs cierto chicas,es muy interesante la entrevista.Hay algunos detalles de la edición que habría que mejorar.En la escuela se los comento.
Edith